Para nosotros la fotografía familiar, más que imágenes, son recuerdos.

Recuerdos de un momento de plenitud que nuestros clientes quieren inmortalizar. Por eso tratamos cada sesión como un trabajo creativo independiente, que se acerca al máximo a la personalidad de nuestros “modelos”, a su estado emocional y a su gusto estético.

Nuestros trabajos buscan limpieza, armonía, belleza, impacto visual,… pero sobretodo emotividad. Queremos que nuestras fotos estén “vivas”, que capturen tanta verdad como sea posible. Que sean obras dignas de ser reproducidas en gran formato, que no se limiten a decorar, sino que participen en la creación de un hogar, que sean parte de vosotros.